Biografía

TALAVANTE RODRÍGUEZ (ALEJANDRO).- Matador de toros nacido en Badajoz el 24 de noviembre de 1987. Se aficionó al toreo de la mano de su abuelo materno, que le llevó a la plaza desde muy niño. Entre otras tardes, la más significativa de las que presenció entonces fue una de José Tomás en el coso pacense de Pardaleras, en la que el torero de Galapagar entregó al chaval una de las orejas que cortó. La fascinación de ese momento fue la que le decidió a iniciar su andadura en la profesión.

Con sólo once años de edad, Talavante se alistó en la Escuela Taurina de Badajoz, y con ella mató su primer becerro, de la divisa Cayetano Muñoz, el 15 de mayo de 2000 en Puebla de Sancho Pérez, pueblo natal de su madre, así como el 13 de mayo de 2001 vistió por primera vez de luces en Valverde de Mérida, localidad también de la provincia de Badajoz. Con varias becerradas ya a sus espaldas, y apoyado en su preparación por Joselito, al que el padre de Alejandro asistía como veterinario de la Junta de Extremadura en sus fincas ganaderas. En la temporada de 2003 se señaló como alumno destacado del centro taurino pacense.

La progresión se reflejó en sus buenas actuaciones en los más importantes certámenes de noveles de Francia, quedando ganador de los de Bougue, Bayona y Saint-Sever, mientras que sufrió su bautismo de sangre --una cornada en el muslo derecho-- en Hagetmau.

Fue también en Francia, en la plaza cubierta de Samadet, donde Talavante debutó con picadores el 1 de febrero de 2004, formando terna con Manuel Escribano y Caro Gil para matar novillos murubeños de los hermanos Gutiérrez Lorenzo, con un balance de sendas vueltas al ruedo. Con mucha precipitación, sus mentores de entonces le firmaron sus dos siguientes actuaciones con los del castoreño en plazas de tanta responsabilidad como las de Zaragoza y Sevilla, donde, pese a su falta de rodaje, Talavante dejó buena impresión ante las reses de Los Bayones y La Quinta que estoqueó, respectivamente, el 4 de abril y el 16 de mayo. Fueron sólo ocho los paseíllos que hizo esa temporada de 2004, pues se vio obligado a cortarla por la grave lesión sufrida el 14 de agosto en Blanca (Murcia), cuando un novillo de Mari Carmen Camacho le ocasionó siete fracturas en el codo y húmero derechos, lesión que le iba a afectar durante un par de años.

Tras una larga y dolorosa rehabilitación, reapareció de luces el 20 de marzo siguiente en Espartinas (Sevilla), donde cortó cuatro orejas de una novillada de Tornay. Alternando en muchas ocasiones con los novilleros dinásticos en boga, en 2005 llegó a sumar 23 actuaciones, saldadas con 34 trofeos. Con muy buen tono y dejando ver su proyección, estuvo presente en los certámenes de novilleros de Valencia, Calasparra, Arganda, Arnedo y Algemesí, cortando orejas en casi todos ellos. En la parte negativa del balance se destacó el profundo corte en el talón derecho que se produjo con su propia espada en la plaza francesa de Parentis.

Comenzó Talavante la campaña del 2006 con la dirección artística de Antonio Corbacho, descubridor y preparador de su admirado José Tomás. Y después de pasar de nuevo por Arnedo, se presentó en Madrid el 25 de marzo, alternando con Raúl Cuadrado y Francisco Javier en la lidia de una novillada de El Serrano, de la que “Delictivo” fue el ejemplar que sirvió para su debut. Falló esa tarde con la espada --defecto que se iba a convertir en norma ese año--, y sólo fue ovacionado, pero su buena actitud le valió para anunciarse en el cartel del 24 de mayo de la inmediata Feria de San Isidro.  Esa tarde madrileña iba a resultar clave en su carrera, pues le lanzó rápidamente no sólo al estrellato novillero sino que, insólitamente, le hizo ingresar directamente en la primera fila del momento. Fueron dos grandes faenas las que aquel día de mayo les hizo Talavante a sendos utreros de El Ventorrillo, dos labores que provocaron el clamor de Las Ventas y que probablemente hubieran sido premiadas con dos orejas cada una de no haber pinchado reiteradamente a ambos. Pero una valiosísima vuelta al ruedo fue suficiente para llevarle a la alternativa con ambiente de máxima novedad, una vez que se despidió del escalafón menor el 2 de junio en el anfiteatro romano de Nimes.

Justo una semana después, el día 9, Morante de la Puebla le hizo matador de toros en Cehegín (Murcia), en presencia de El Fandi. “Pesadilla”, de la ganadería de Benjumea y al que cortó las dos orejas, fue el astado de una ceremonia en la que Talavante vistió de carmín y oro. Después de siete novilladas, tuvo un arranque espectacular con los cuatreños, que incluyó éxitos notables en las ferias de Granada, Badajoz y Huelva, durante una racha que se paró momentáneamente el 10 de agosto, a causa de las dos cornadas, en el muslo derecho y en el escroto, que le infirió un toro de Juan Pedro Domecq en San Lorenzo de El Escorial. Dos semanas después reapareció en Almería, para continuar en Linares, donde cortó un rabo a un ejemplar de Núñez del Cuvillo el último día del mes. A esas alturas de temporada, y con múltiples volteretas en el cuerpo, Talavante se había convertido en un torero muy taquillero que por valor, estilo y concepto recordaba a muchos al añorado José Tomás, comparación que él mismo nunca a rehuido.

Una nueva salida a hombros en la feria de Valladolid, a mediados de septiembre, dio paso a un final de temporada con duros compromisos en Salamanca, Logroño y Zaragoza, colocándose el cartel de “no hay billetes” incluso en la siempre difícil plaza de Jaén, donde hizo su último paseíllo de una primera temporada en el escalafón mayor que se compuso de 32 corridas de toros, en las que paseó 33 orejas y tres rabos. El 17 de septiembre confirmó alternativa en Nimes, al igual que ese mismo invierno lo haría en los cosos americanos de Quito (28 de noviembre) y Bogotá (20 de enero de 2007), aunque su debut en el Nuevo Continente tuvo lugar antes en la plaza peruana de Lima. Entre unos y otros compromisos de América, Talavante se sometió a una intervención quirúrgica en la que le fueron retirados los tornillos y placas que ayudaron a soldar su fractura múltiple del brazo derecho y que le condicionaban determinantemente a la hora de empuñar la espada. El caso es que, solucionado el problema, el arranque de 2007 en España fue testigo de aldabonazos notables del toreo pacense, sobre todo los alcanzados en la feria de Fallas de Valencia (16 de marzo), de la que resultó triunfador, y en la plaza de Las Ventas, de la que salió a hombros el 8 de abril, día de su confirmación de alternativa: después de lidiar a “Mariposino”, de Puerto de San Lorenzo, cuya muerte le cedió El Juli en presencia de José María Manzanares, Talavante le cortó las dos orejas al sexto de la tarde, al que hizo una impactante faena que volvió a poner en pie los tendidos madrileños.

Y sólo dos semanas después, el 23 de abril, logró abrir también el otro de los umbrales añorados del toreo, el de la Puerta del Príncipe de la Maestranza de Sevilla. Talavante le cortó tres orejas a una corrida de Núñez del Cuvillo en una actuación pletórica de ambición y con un deslumbrante, hondo y larguísimo toreo al natural, de tanto calado como el que había ejecutado dos días antes en el mismo ruedo hispalense, cuando se presentaba en él como matador, durante una faena que finalmente malogró con la espada.

A pesar de su corta carrera, pero con su férreo valor y su arriesgado estilo, Alejandro Talavante ha dado rápidamente pasos muy firmes para ser considerado uno de los más sólidos aspirantes a tomar el relevo de las primeras figuras de la década inaugural del siglo XXI. En sólo once meses, el extremeño ha pasado prácticamente del anonimato a la primerísima fila. De la nada al todo en menos de un año, un caso prácticamente inédito en la historia del toreo.

Durante el 2008 Talavante protagonizó una temporada desigual. Aunque no conseguióo dar continuidad a los triunfos de la anterior, tuvo actuaciones muy importantes. Destacan dos de las tres tardes que se anunció en Madrid. En la del 30 de mayo perdió la Puerta Grande por el fallo con la espada tras cuajar una faena cumbre a un Adolfo Martín, y en la del 6 de junio, brilló con los estatuarios, naturales y manoletinas que realizó a un buen toro de Núñez del Cuvillo. También hay que destacar las actuaciones en Barcelona, Nimes, Granada, Huelva y Jaén.

Después de más de tres años, en agosto de 2009 Talavante y Antonio Corbacho pusieron fin a su relación de apoderamiento. El comienzo de temporada del diestro había sido un tanto irregular. Talavante se encerró en Madrid con seis toros el Domingo de Resurrección y, aunque no logró el triunfo deseado en esta encerrona, en Sevilla rozó la Puerta Grande. Destacaron sus actuaciones en Granada, El Escorial, Murcia, Zaragoza y Jaén.

Comenzó el 2010 con nuevos apoderados José A. Martínez Uranga y Manuel Martínez Erice. Actuó tres tardes en Madrid, dejó muy buen sabor de boca en la feria de Sevilla, donde el mal uso de la espada le dejó sin trofeos y destacan entre todas dos faenas, la de Murcia y Palencia .

El 2011 arrancó triunfando en México, presagio de lo que será toda la temporada. El 17 de mayo abrió la Puerta Grande en Madrid cortando las dos orejas al Ventorrillo "Cervato" y pudo volver a hacerlo tres días después, pero de nuevo la espada le privó de repetir el triunfo. Se erigió triunfador en las ferias de Madrid, Badajoz, de San Sebastián, de Murcia y de Salamanca. A destacar también la encerrona en Zafra, donde cortó nueve orejas y un rabo, y la gran faena que cuajó en Zaragoza a "Esparraguero" de la ganadería de Núñez del Cuvillo, sin duda una de las más importantes de su carrera. La temporada americana también estuvo llena de buenas actuaciones, tanto en México, donde abrió la Puerta Grande en Aguascalientes, como en Quito y Lima, donde se proclamó Triunfador de la Feria.

En 2012 sale de nuevo a hombros de Las Ventas, y comienza el 2013 triunfando en América abre la puerta grande de La México en dos ocasiones, y sale a hombros en Madrid el 24 de mayo, cuando cortó dos orejas a un toro de Victoriano del Río. El 1 de septiembre de ese año consiguió un apoteósico triunfo en Mérida donde se anunció con seis toros de Zalduendo y logró un indulto y seis orejas y rabo simbólico, festejo que fue emitido por TVE en directo.

Hasta este momento, Alejandro Talavante ha abierto la puerta grande de Las Ventas en cuatro ocasiones, tres de ellas en años consecutivos.